Otra vez Oaxaca y la lucha

Otra vez Oaxaca y la lucha

Desde la Sierra Mixe de Oaxaca.

La lucha que actualmente da el magisterio es una lucha de los pueblos, una lucha contra la agresión a los derechos laborales y a la privatización de la educación pública y gratuita que hoy se llama Reforma Educativa.

El magisterio de Oaxaca se ha manifestado sí, con bloqueos, marchas y protestas de distintos tipos y hoy, como la lucha que dieron en 2006 con la APPO, distintos pueblos, comunidades, barrios de Oaxaca, se unen a la lucha en beneficio del trabajo magisterial en mejores condiciones y la lucha justa por la educación digna para los pueblos. No solo es el magisterio.

Las autoridades comunitarias, padres de familia, medios de comunicación comunitarios, colectivos juveniles organizados se manifiestan desde el Istmo, Mixteca, Valles centrales, de norte a sur y de este a oeste, en distintos puntos de Oaxaca. ¿Por qué? Porque la resistencia que hoy, una vez más demuestra el magisterio, es también una resistencia de los pueblos y comunidades indígenas, porque el derecho a la educación pertinente, de calidad, con sentido y con participación de nuestras comunidades, sigue siendo una deuda pendiente. Porque eso que llaman magisterio indígena, lo conforman mujeres y hombres que además han dado servicio en nuestras comunidades, que cubren de otra forma y con otros medios, las deudas históricas que los gobiernos han dejado en nuestros pueblos, en educación, en salud, en vivienda, en producción, porque como autoridades comunitarias han sido, son, o serán los padres y madres guías de nuestras comunidades y con ello, demuestran que no solo entienden las problemáticas educativas de los pueblos de Oaxaca, sino que las viven, las sufren ante las carencias de trabajar y dar servicio de educación escolar en condiciones indignas, porque además de la pobreza de infraestructura y materiales básicos, enfrentan las contradicciones de una educación que niega, como indígenas, su propia existencia.

Desde hace mas de una semana hemos sufrido en distintos frentes de manifestación magisterial, la fuerza represiva del gobierno estatal y federal. El arribo de policías federales y los enfrentamientos en el Istmo, Nochixtlan y la capital del estado, han dejado graves daños a la población, este ejercicio de violencia ha cobrado vidas y lastimado a maestros, padres de familia, incluso estudiantes. Ante los hechos y ante la Información que llega a veces a cuenta gotas y a veces a oleadas, a veces confusa, a veces certera, a veces mediante comunicado de los propios profesores que dicen: “¿escuchan?, están tirando a matar”, ¿qué condiciones de diálogo tenemos?, ¿Quién quiere dialogar?, ¿El gobierno federal ordenando el uso de armas de fuego contra manifestantes, contra el pueblo?, ¿lo medios de comunicación masiva que ignoran, ocultan o distorsionan los hechos? ¿Los empresarios que insisten en poner la opinión de los ciudadanos en favor de los desalojos para evitar las “pérdidas millonarias”? ¿los profesores con los bloqueos?. Puede ser cuestionable, puede haber reclamos injustos y justos contra el movimiento magisterial, pero es claro que la violencia legítima está de un solo lado. Hoy tenemos presos políticos en las cárceles de alta seguridad, persecuciones a pobladores que apoyan a los maestros en barricadas de distintos tipos, hostigamiento a comunidades, líderes del movimiento y medios de comunicación comunitaria que intentan informar haciendo usos del derecho a la información. ¿Dialogar?, no solo es lo más deseable sino lo más urgente frente a una violencia desmedida que avanza de barricada en barricada, frente a una resistencia activa que crece, se gesta y se reproduce en distintos rincones de Oaxaca y del país.

Desde la sierra mixe de Oaxaca, comuner@s de Tlahuitotepec, Tamazulapam, maestras, maestros, colectivos organizados, Radio Comunitaria Jënpoj, Colectivo Cultura y Resistencia Ayuujk, Universidad Comunal del Cempoaltépetl, estamos haciendo parte de esta lucha. Porque la defensa por una educación justa y digna no es solo una lucha magisterial, es una lucha de los pueblos.

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